¿Es porque vive lejos de la isla de su infancia, que está sin lugar ni destino, que incansablemente Aconcha prosigue una búsqueda? Encontrar la mujer abisal, hacerla surgir "de las aguas profundas y negras". Desde hace cuarenta años, intenta poner una cara, materializar a esta mujer. En primer lugar la vistió de mil telas y colores. Luego, después de la partida de su madre, decidió poner palabras sobre su cara, nombrarla: Yemayá de las aguas, Yemayá Olokun, Orisha o diosa principal del panteón Yoruba. En su libro, Aconcha dice y dibuja con talento y humor su juventud compartida entre la Revolución y los Orishas, estas fuerzas de la naturaleza que un camino delicadamente proponen hacia un estado "ser más y mejor". Menciona también su salida hacia Europa, los choques y las cuestiones que se plantea ante este nuevo "Viejo Mundo". Luego, finalmente, habla de la reconciliación con su pasado, su decisión de ir finalmente al encuentro de la mujer que la habita. Para reconstruir un poquito el ambiente de la época, no duda en proponer una serie de recetas suculentas que la ponen definitivamente en ambiente en su mundo. Una obra de pasión, encuentros y mestizajes.
Aconcha nació en la Habana en 1946, en una familia de origen sino - africana. A partir de su nacimiento, el tío Tata, chamán y babalao en el culto de la Santería , ve en ella a una digna representante de su raza y le transmite poco a poco todo sus conocimiento y esto hasta el triunfo de la Revolución. El cambio radical de la sociedad cubana pone fin a los sueños y aspiraciones profundas de la adolescente. Su padre, entusiasta y sincero comunista, empuja a su hija hacia otras vías "más prometedoras" y le transmite su fiebre revolucionaria. Ella obtiene un puesto en la embajada de Cuba en París y se casa. En mayo de 68 deja sus funciones y opta definitivamente por una vuelta hacia sus sueños de infancia dejando curso libre a la energía creativa que la habita.
Lo cierto es que bajo la influencia mágica de la Santería , esta autodidacta se lanza en el medio artístico y, pronto, se expresa a la vez como pintora, dibujante, escultora, estilista; canta: a través de su CD " NOCHE CUBANA “rinde homenaje al bolero. Y finalmente, le encanta cocinar; para recrear ciertos ambientes, no vacila en proponer en este libro una serie de recetas criollas que nos ponen definitivamente en apetito para su mundo. |